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domingo, 5 de diciembre de 2010

poema de amor - Llénate de mí.


Llénate de mí.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora,
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente.

Pero siento tu hora,
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma,
la hora de las ternuras que no derramé nunca,
la hora de los silencios que no tienen palabras,
tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias,
tu hora, medianoche que me fue solitaria.

Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre.
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.

Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro.
Mi corazón no debe callar hoy o mañana.
Debe participar de lo que toca,
debe ser de metales, de raíces, de alas.
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve,
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.

No, no puede ser, no puede ser, no puede ser.
Entonces gritaría, lloraría, gemiría.

No puede ser, no puede ser.
Quién iba a romper esta vibración de mis alas?
Quién iba a exterminarme? Qué designio, qué? palabra?
No puede ser, no puede ser, no puede ser.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.

Porque tú eres mi ruta. Te forjé en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidéz no saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos. Rompamos este camino juntos.
Ser? la ruta tuya. Pasa. Déjame irme.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrificarme.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.

Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos,
destrozando,
quemando,
arrasando
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de mi mismo, perdidamente,
libre de mí, Curiosamente libre.
¡Irme, Dios mío, irme!

De: Pablo Neruda



jueves, 2 de diciembre de 2010

Poemas de amor - Libelula


Acércate a mi un poco más
permanece así por un momento
Quiero mirarte
te estoy mirando
desde hace tiempo
No recuerdo desde cuando
He perdido el conteo de tus pasos…

Mi corazón
brújula incansable que me guía
siempre esta en busca
de tus ojos de marrón lacado
y cuando te sintoniza
en cualquier estación del año

la ciudad ya no es la misma
Cuando te encuentro
por los andenes de la estación
o cruzando la avenida
el paisaje se transforma
en melodías que me hablan
de encuentros y despedidas
de sonrisas de medio día
y miradas de hace tiempo
que me sirven como guía
para acercarme a ti de a poco
trazando los ejes imaginarios
que me lleven a tu cuadrante vivo
en busca de cobijo

en cada esquina
en cada árbol
de cada una de las plazas
y jardines de tus labios
Acércate a mi un poco más

¡libélula!
Yo te sigo hace tiempo
Dame una mirada
regálame un hola con pestañas
o pellizcos
o como más te de la gana
porque un hola en cualquiera de sus formas
rompe muros abre puertas y ventanas
dispersa nubes y dibuja arco iris
como puentes
iluminados

Libélula alza el vuelo conmigo
por el horizonte entre azuladas melodías
hablemos de reencuentros y despedidas
de miradas de hace tiempo
pero también regálame tu sonrisa
volemos juntos a ras de piel
en la forma mas adecuada
que me permita acariciar desde tu plexo solar
hasta sentir la profundidad de tu mar
Nena de los ojos de marrón lacado
acércate un poco más
y deja que el tiempo nos ponga en otro lado
llévame tatuado junto a tu libélula
de color morado